Algunos países aparecen en la historia de un club por casualidad. Otros terminan convirtiéndose, con el paso de los años, en una parte de su identidad. Este último, es el caso de Colombia con León.
La victoria del pasado sábado frente al Orlando City volvió a recordárnoslo. La Fiera comenzó perdiendo en Florida, pero terminó remontando 2-1 con goles de Juan Guevara y Daniel Arcila. Dos goles. Dos colombianos.
Guevara apareció al minuto 54 para empatar el partido de cabeza y Arcila completó la remontada al 72. Este último, además, llegó a tres partidos consecutivos marcando, después de hacerlo también frente a Pachuca y Nashville, y volvió a ser reconocido como jugador del partido.
Pero ver a dos colombianos resolviendo un encuentro importante para León no es precisamente una imagen nueva.
Para entenderlo hay que regresar a 2012.
Después de diez largos años en la división de ascenso, aquel León de Gustavo Matosas encontró en dos futbolistas prácticamente desconocidos en México una parte fundamental de su revolución: Eisner Loboa y Hernán Darío Burbano.
Burbano llegó a la ciudad con apenas 23 años y rápidamente se convirtió en uno de los favoritos de la afición. Loboa también se volvió pieza importante de aquel equipo que finalmente consiguió lo que durante una década parecía imposible: devolver al León a Primera División.
Y el vínculo colombiano no terminó con el ascenso.
Después llegaron los campeonatos.
Loboa permaneció en el equipo que conquistó el Apertura 2013 y el Clausura 2014, mientras que otros colombianos como Franco Arizala y el propio Burbano formaron parte de una generación que convirtió al León recién ascendido en uno de los equipos más importantes del futbol mexicano.
Aquella Fiera no necesitó años para acostumbrarse nuevamente a Primera. Regresó en 2012 y poco más de un año después estaba levantando un campeonato en el Estadio Azteca. Meses más tarde era bicampeón.
Por eso resulta difícil contar la historia moderna del Club León sin que aparezca Colombia en alguna página.
Años después, William Tesillo y Stiven Barreiro volvieron a hacer de Colombia parte de una época ganadora del León: juntos levantaron la Liga MX en 2020, la Leagues Cup en 2021 y la histórica Concacaf Champions League de 2023. Tesillo, además, llegó a representar en 30 ocasiones a la Selección Colombia.

Más reciente, la relación tuvo probablemente su nombre más mediático: James Rodríguez.
El capitán de la Selección Colombia llegó a León en enero de 2025 después de jugar en algunos de los clubes más importantes del mundo y convirtió a la Fiera, durante varios meses, en noticia internacional.
Su paso por el equipo terminó siendo mucho más agridulce de lo que todos imaginábamos. La ilusión del Mundial de Clubes desapareció, los resultados deportivos se fueron diluyendo y aquella historia terminó sin títulos.
Aun así, James disputó 34 partidos oficiales como esmeralda, marcó cinco goles y dio nueve asistencias. Y, durante algunos meses, hizo que los ojos de buena parte del futbol del mundo, sobre todo el colombiano, estuvieran puestos en León.

Pero la conexión entre Guanajuato y Colombia tampoco existe solamente dentro de una cancha.
Hay también una relación económica importante. Datos publicados por la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior de Guanajuato llegaron a colocar a Colombia como el tercer principal destino de las exportaciones guanajuatenses, sólo detrás de Estados Unidos y Canadá, con 118 millones de dólares en el periodo reportado.
No parece entonces tan extraño que dos lugares separados por miles de kilómetros hayan encontrado distintos puntos de encuentro. Uno de ellos, definitivamente, ha sido el futbol.
Hoy la historia continúa con una auténtica legión colombiana. Para el Apertura 2026, León llegó a contar en su plantilla con Jordan García, Jhohan Romaña, Juan Guevara, Edgar Guerra, Diber Cambindo y Daniel Arcila.
Y quizá ahí esté una de las características más interesantes de esta relación: los colombianos que han vestido de verde no pertenecen a una sola época.
Estuvieron cuando León necesitaba regresar.
Estuvieron cuando León volvió a ser campeón.
Estuvieron cuando el club buscó proyectarse nuevamente al mundo.
Y están ahora, cuando la Fiera intenta reconstruirse.
La remontada contra Orlando dejó al equipo con seis puntos después de dos jornadas de Leagues Cup y con posibilidades importantes de avanzar. Además, convirtió a León en el primer equipo de Liga MX capaz de derrotar a Orlando City en tiempo reglamentario dentro de la era moderna del torneo.
Ahora viene Inter Miami.
El próximo miércoles 12 de agosto, León cerrará la primera fase frente a uno de los clubes que más reflectores atrae en esta parte del mundo. Miami llegará después de perder 2-1 contra Monterrey y con su situación en el torneo bastante más comprometida; León, en cambio, llegará con seis puntos, tres victorias consecutivas contando Liga MX y Leagues Cup, y un Daniel Arcila que no deja de marcar.
Será otro partido en Estados Unidos, otra oportunidad de medir el momento de esta nueva Fiera y, probablemente, otra noche en la que habrá que mirar hacia los colombianos.
Porque si algo nos ha enseñado la historia reciente del Club León es que, cuando aparece una bandera amarilla, azul y roja cerca de la camiseta esmeralda, vale la pena prestar atención.
A veces termina en un gol. A veces en un ascenso. Y, de vez en cuando, hasta en un campeonato.